
La mujer del dolmen: cómo una leyenda medieval explica un pozo de 19 metros de profundidad
En el tercio posterior de la cámara sepulcral del dolmen de Menga se abre el suelo. Un orificio circular de 1,50 metros de diámetro desciende 19,50 metros en vertical hasta el nivel freático de la Vega de Antequera. El pozo se alinea con los tres pilares centrales que sostienen los enormes ortostatos de cubierta. Su profundidad coincide casi exactamente con la longitud del dolmen, una relación geométrica que difícilmente puede ser casualidad. Y sin embargo, quienes conocían este pozo desde el siglo XVI ignoraban por completo su significado original. Solo conocían la leyenda: la de Menga, la mujer leprosa que, según se cuenta, vivió aquí.














